- "SEÑO, YO CRECÍ EN LA BARRIGA DE MAMÁ. PERO SARA NO, ELLA CRECIÓ EN LA DE PAPÁ".
Que tomen nota en el Ministerio de Igualdad, por favor.
Habíamos pedido a las mamás y papás que nos escribieran en una hoja por qué o (por quién) le habían puesto a su hij@ ese nombre tan bonito. Tod@s se sentían muy orgullos@s de lo que decía en el papel; de que sus padres, antes de nacer ell@s, antes de ver su carita, antes de saber cómo eran y de poder tocarlo ya habían pensado y "requetepensado" un nombre para su bebé. Y habían encontrado el nombre más bonito del mundo, el más especial, el que mejor sonaba...
Podéis imaginar la sonrisa de oreja a oreja que se iba dibujando en cada un@ de ell@s cuando yo leía en voz alta la hoja que habían traído de casa, ¿verdad?
Como dice Oscarballo, los niños son como la música. Hay que saber escucharla. Sin prisas.
3 comentarios:
Cuanta complicidad y ternura se respira en infantil.
Me quedo con la última frase: es preciosa y muy cierta.
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